Meseguer Sáez, Manuel

Ficha

Apellidos y Nombre
Meseguer Sáez, Manuel
Sexo
Hombre
Lugar de nacimiento
Chinchón
Provincia de nacimiento
Madrid
Fecha de fallecimiento
6 mayo 1941, 05:15
Profesión
Jornalero
Organizaciones de militancia
UGT
PCE
Cargos desarrollados en UGT
Dirigente de la UGT
Tribunal/es juzgador
Plaza de Getafe
Nº causa/s
30161
Imputación delito
Adhesión a la rebelión
Sentencia
Pena de muerte
Ejecución
Fecha ejecución
6 mayo 1941, 05:15
Cárcel/cárceles
Prisión Provincial de Madrid
Fuentes documentales del proceso
Archivo General e Histórico de Defensa
Biblioteca Virtual de Defensa
Resultando hechos probados según la sentencia del tribunal franquista
“Que, contra los legítimos poderes del Estado, asumidos por el Ejército, a partir del 17 de julio de 1936, en cumplimiento de su función constitutiva se desarrolló un alzamiento en armas y una tenaz resistencia, cometiéndose a su amparo toda suerte de violencias, y entre ellas y en la Plaza de Chinchón, la muerte de Don Esteban Recas de la Peña y su hijo Don Esteban Recas Pelayo, en la noche del 27 de julio de 1936, a cuya muerte ya había existido excitación con anterioridad a la rebelión y que al ser detenidos por los que se hacían de autoridad en el pueblo de su domicilio, se pasaron de su casa a la de un vecino donde por las dichas llamadas autoridades fueron detenidos y al conducirlos a la plaza situada a un kilómetro, y al llegar a ella fueron muertos por las turbas dándosele primero al hijo un sablazo y saliendo voces de que despejasen la zona y muchos disparos que dieron con los Sres. Recas en tierra donde fueron maltratados y sus cadáveres vilipendiados, mientras otras turbas asaltaban su domicilio y lo saqueaban, sufriendo en el camino de su casa a la plaza multitud de injurias que también sufrió posteriormente la madre y viuda de dichos señores.”
“Disparó sobre los sres. Recas la noche del 27 de julio de 1936 en que fueron muertos.”
Observaciones
29 años, casado, hijo de José y de Faustina
Fue dirigente de la UGT. Según el informe, “durante su actuación como tal obligó a Don Teódulo de la Peña a tener un obrero diario cuando este señor no le necesitaba.”